La instalación de un nuevo transformador de última generación incrementará la potencia y dotará de mayor capacidad a la red de distribución del municipio y su entorno.

Con esta intervención, se incorporan nuevos elementos para la digitalización, el control y la automatización de las instalaciones y, como resultado, del servicio, aumentando la capacidad de integración de energía renovable, clave para hacer posible la transición energética.

 

Anell, la filial distribuidora de energía eléctrica del grupo Estabanell, ha destinado 1,5 millones de euros para reforzar el servicio y modernizar las instalaciones de la subestación ubicada en el municipio de Sant Pere de Torelló, en la comarca de Osona, que da servicio a unos 2.000 puntos de suministro y una potencia aproximada de 18 MW.

La actuación llevada a cabo en esta infraestructura ha consistido en la instalación de un nuevo transformador de última generación de 25 MVA (Megavolt Amperio) que, por un lado, permite transformar la tensión de 40 kV a una tensión de 21,5 kV y 5,25 kV, necesarias para lograr una distribución eléctrica más segura, eficiente y adecuada a las necesidades del cliente final. Y, por otro lado, este nuevo transformador contribuirá a incrementar la potencia de la red que da servicio a Sant Pere de Torelló y su entorno, lo que permitirá el crecimiento futuro de la zona y aumentará la capacidad de integración de las energías renovables en el sistema de distribución.

En esta misma intervención, Anell ha incorporado nuevos elementos de digitalización y automatización, con sistemas integrados para el control, la protección y la gestión de la energía, mediante fibra óptica y protocolos de comunicación de última generación. Una actuación que contribuye a cumplir con el objetivo de hacer más inteligente su red y prepararla para que cada vez más actores interactúen directamente con ella y para que la gestión de los datos sea cada vez más precisa y en tiempo real.

Esta intervención en su infraestructura de servicio estaba planificada en su Plan de Inversiones para 2025 y supone un paso más hacia la homogeneización de tensiones y el aumento de la capacidad disponible, tanto para clientes domésticos como industriales, ofreciendo un servicio más competitivo para la actividad productiva de la zona. Al mismo tiempo, se trata de una actuación que favorece el proceso de transición energética y descarbonización, ya que contribuye a flexibilizar futuros incrementos de consumo y facilita la integración de las energías renovables, entre otros aspectos.